Historia de Acción
Los Años 1970: Aparece el Microcrédito
Para comienzos de los años 1970, los líderes de Acción paulatinamente se iban dando cuenta que sus proyectos no abordaban la causa principal de la pobreza urbana en América Latina: la falta de oportunidades económicas. La situación del empleo en los centros urbanos era terrible. Cada año, atraídos por la ilusión del empleo industrial, miles de emigrantes rurales afluían a las ciudades. Una vez allí, sin embargo, encontraban escasas las oportunidades de trabajo. Los pocos trabajos disponibles muchas veces no pagaban ni el salario mínimo vital. Sin la posibilidad de encontrar trabajo y careciendo del conjunto de servicios de seguridad social, muchos de estos ciudadanos pobres emprendieron sus propias pequeñas empresas. Tejían cinturones, fabricaban ollas y vendían papas. Pero no pudieron lograr crecer sus diminutos negocios. Para comprar los insumos, con frecuencia pedían prestado a los usureros locales a tasas diarias tan altas como el diez por ciento. Casi todos los ingresos se iban al pago de intereses, dejándolos atrapados en una batalla diaria por la supervivencia.
En 1973, el personal de Acción en Recife, Brasil, notó el predominio de estos negocios poco convencionales. Se preguntaron qué pasaría si estos empresarios a pequeña escala pudieran recibir préstamos de capital a las tasas de interés comerciales, ¿serían capaces de salir de la pobreza a través de su propio trabajo? El programa de Acción en Recife acuñó el término “microempresa” y empezó a otorgar créditos pequeños. Según lo que sabemos, estos primeros créditos lanzaron el campo del microcrédito.
El experimento de Recife fue un éxito. En cuatro años, la organización había concedido 885 préstamos y ayudado a crear o estabilizar 1.386 nuevos empleos. Acción había encontrado la forma de generar nuevas riquezas para los trabajadores pobres de América Latina.
Historia de Acción: Los Años 1980 – Se Amplia la Oportunidad, Desarrollo de un Modelo
Volver a Página principal Historia de Acción
|